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Qué chiva tener un papá que te mueve, más si es un Suzukero que está dispuesto no solo a consentirte, sino a prestarte su carro. Es por ello que te dejamos 5 tips para que en vez de jalarte una torta, ¡agradezcás ese favor! 

Sí… yo también sentí los nervios, sudé, le inventé primero una frase cualquiera, le elogié sus zapatos viejos  y luego le dije que su jugo de naranja era el mejor. Todo antes de poder hacerle la pregunta mágica: “pa, ¿me prestás el carro?”. Uff y ni que decir de ese silencio que aunque dura un microsegundo, lo sentís como si fuese toda tu vida, eso sin olvidar tu cara entrecerrás los ojos, sonreís forzadamente y sentís cómo tus pómulos no pueden más. 

¡Sí!… ¿Dijo que sí? Pues sí, porque siempre, aunque no lo aceptés, has tenido al papá que te mueve y que haría todo por hacerte feliz.

Así que por todos esos papás, que rezando, persinandose, llamando a todos los santos y procurando no hacerte mala cara, prestan su Suzuki, es que hacemos este blog con 5 tips, para que vos hijo responsible, ¡sí vos, no te me escabullés! Le agradezcás realmente ese favor que confiando no solo en vos, sino en las circustancias, te está haciendo.

  • No manejar a bajas revoluciones. Pues aunque no lo creás, esta práctica no es muy saludable para el motor, puede producir daños, principlamente si el vehículo es diésel -esto aplica si papá prefiere prestarte el otro, en vez de su preciado Suzuki-. Mucho más si hacés aceleraciones bruscas y sorpresivas, ya que que el propulsor generará depósitos y causará averías. Así que si de igual forma lo harás, antes de aumentar la velocidad, bajá el cambio y evitarás que su carro haga sobre esfuerzo.
  • No conducir a alta velocidad. ¡Alto ahí Rayo Mc Queen! Sí, te dijimos que bajas revoluciones no, pero eso no es sinónimo de conducir como si estuvieses en el Grand Prix, o mejor dicho CTCC -¡qué buenos tiempos, para los que aún los guardamos en la memoria! Primero que todo, estás poniendo en juego tu vida y no nos extrañaría que olvidando unas cuantas Leyes de Tránsito. Y segundo, pues que el Suzuki de ningún papá, por más turbo que sea, está acondicionado para sobre volar los huecos que muchas veces ganan en la carretera. Y si estás pensando en la pista, pues tampoco te ilusionés, que igual hay regulación de velocidad máxima. Así que dejamos de lado el papel de Toreto y reconsideramos la seguridad vial.
  •  No esperés a quedarte sin combustible para llenar el tanque. Hacele un favor a papá y al motor de su auto de agencia y no esperés a quedarte en cero para pasar a la gasolinera. ¿Qué por qué? Pues a largo plazo el motor empieza a sufrir daños con esa práctica, debido a que consumirá residuos e impurezas del combustible que está en el fondo del tanque, disminuyendo así su vida útil. Además, ya buen favor te hicieron, como para dejar el carro en cero. Sería bueno que ese día le dejaras la sorpresa de al menos una rayita más arriba, de a como estaba cuando te lo prestaron. 
  • Revisá los niveles de presión en las llantas. ¡Esto especialmente porque nunca se sabe por donde transitamos! Y no, no me refiero a la ubicación, sino a la condición de la carretera y quizás a que incluso pasamos cerca de una construcción y hasta podemos tener la mala suerte de toparnos con un clavo, que nos interrumpe el ride. ¡Así que siempre es bueno antes de devolver el chuzo de papá, pasar a dejar la presión en aptas condiciones! 
  • No dejar el pie izquierdo en el embrague. ¡Uy!, y es que esta manía sale de la inseguridad y hasta de los nervios por no frenar a tiempo. Y esto hace que patine de forma contínua, lo que lo quema a los pocos kilómetros y bueno, ¡meter el carro en el taller, requiere de paciencia! 
  • ¡Y un bonus en caso de que no lo hayás pensado, o te sirva de recordatorio! Entregá el carro limpio. No importa si tu padre aún no lo había dejado “como un ajito”, pero es un detallazo que le servirá a él y a vos, o si preferís, una técnica, para que se anime a prestártelo de nuevo. 

Así que ya sabés, si en tu vida tenés un papá Suzukero que te mueve, aprovechá esa oportunidad que te está dando y demostrale cuánto lo querés, con estos gestos. Ah, y si también se te antoja ir ahorrando para comprarte tu carro nuevo, pues esta sin duda es tu oportunidad. Recordá que podés cotizar aquí* tu modelo favorito y consultá por las oportunidades de financiamiento.